Microceller Son Crespí
En la finca de Passatemps, en Santa María del Camí, la familia Crespí cultiva la tierra desde 1528. Casi cinco siglos después, de ese mismo lugar nace el Microceller Son Crespí, el proyecto con el que Pere y Neus decidieron hacer vino a su manera: en pequeño, con calma y cuidando cada detalle.
El "micro" no es casualidad. Aquí no se busca producir mucho, sino hacerlo bien: pocas botellas, mucha atención y un respeto profundo por una finca que lleva generaciones en la misma familia. Se trabajan variedades que cuentan de dónde vienen —Manto Negro y Pinot Noir en los tintos, Prensal y Moscatel en los blancos—, para elaborar vinos con el carácter de Mallorca y el sello de un lugar con historia.
Visitar Son Crespí no es pasar por una bodega más. Es entrar en una finca mallorquina de verdad, rodeada de viñas, y descubrir cómo un apellido de casi 500 años sigue vivo en cada copa. Pere y Neus reciben a quien llega como se recibe en casa: sin prisa, con ganas de contar su historia y de que te lleves algo más que una botella.