Un rincón de cuento de hadas, raíces históricas y vinos con alma en Binissalem
En Finca Biniagual te demostramos que la historia, la belleza y una buena copa se disfrutan mucho más cuando te sientes como en casa. Nos encontramos a solo 4 kilómetros de Binissalem, en un paraje idílico donde la tradición mallorquina se respira en cada rincón. Los orígenes de este lugar se remontan a los tiempos de la ocupación musulmana, cuando nació como una antigua alquería. Tras años de historia, a finales de la década de los 60, la propiedad fue adquirida y restaurada con un mimo absoluto, manteniendo intacto su encanto arquitectónico tradicional para convertirla en un auténtico tesoro digno de ver y disfrutar.
Hoy en día, Biniagual no es una bodega cualquiera; es una pequeña **aldea o llogaret** que parece sacada de un cuento de hadas. Esta impresionante explotación agrícola y sostenible cuenta con 170 hectáreas de terreno, un pueblecito privado de 14 casas, su propia capilla, una bodega histórica y una vinoteca señorial perfectamente integrada en el paisaje rural. Aquí tenemos la firme filosofía de que el buen vino se hace en la viña y no en el laboratorio. Por eso, cuidamos de forma totalmente ecológica nuestras 34 hectáreas de viñedo, donde las variedades autóctonas Manto Negro y Prensal Blanc son las auténticas reinas de la casa, combinándose con uvas internacionales para dar vida a unos caldos maravillosos, honestos y llenos de carácter balear.
En el corazón de este pequeño pueblo se encuentra nuestra acogedora Vinoteca, el lugar perfecto para dejar atrás el estrés del día a día. Guiados por el trato cercano, amable y experto de Jose García y su equipo, te abrimos las puertas para que descubras la Mallorca más auténtica, relajándote a la sombra de los pinos y disfrutando del vino como se ha hecho siempre: para compartir alegrías y buenos momentos.