Restaurantes en Llucmajor
Contrabando
Llucmajor
El establecimiento Contrabando Llucmajor es un auténtico soplo de aire fresco y un bar de tapas con un fuerte carácter local situado en el céntrico Passeig de Jaume III. La gran fortaleza de este espacio informal es su atmósfera temática y desenfadada, que rinde homenaje con su decoración a la histórica época del contrabando de posguerra en el levante de la isla. Su ambiente es acogedor, urbano y lleno de vida vecinal, consolidándose como el punto de encuentro perfecto para quienes buscan picar algo de calidad lejos de los circuitos puramente turísticos.
Por qué destaca:
* Compromiso radical con la uva de la isla: Su concepto de bodega rompe moldes de forma admirable, ya que su carta líquida se compone exclusivamente de vinos de Mallorca. Es un escaparate brillante para viticultores locales independientes y microbodegas de la tierra (como el valorado Veritas Brut Nature Rosat), perfectos para beberse la isla copa a copa.
* Tapas caseras y 100% sin gluten: La propuesta gastronómica es una oda al producto de cercanía en formato de raciones para compartir, con la inmensa ventaja de ser un espacio íntegramente libre de gluten. En sus pizarras triunfan delicias como las carrilleras de cerdo al vino tinto, albóndigas caseras, pulpo a la plancha y un tierno solomillo de cerdo Contrabando.
* Bolsillos contentos en el pueblo: Disfrutar de un tapeo de tan alto nivel con una honestidad culinaria tan clara mantiene unos precios sumamente contenidos. Con un rango medio estimado de entre 20 y 30 euros por persona para una cena fantástica con vino autóctono, es una parada indispensable del sur de Mallorca en la que se aconseja reservar los fines de semana.
Por qué destaca:
* Compromiso radical con la uva de la isla: Su concepto de bodega rompe moldes de forma admirable, ya que su carta líquida se compone exclusivamente de vinos de Mallorca. Es un escaparate brillante para viticultores locales independientes y microbodegas de la tierra (como el valorado Veritas Brut Nature Rosat), perfectos para beberse la isla copa a copa.
* Tapas caseras y 100% sin gluten: La propuesta gastronómica es una oda al producto de cercanía en formato de raciones para compartir, con la inmensa ventaja de ser un espacio íntegramente libre de gluten. En sus pizarras triunfan delicias como las carrilleras de cerdo al vino tinto, albóndigas caseras, pulpo a la plancha y un tierno solomillo de cerdo Contrabando.
* Bolsillos contentos en el pueblo: Disfrutar de un tapeo de tan alto nivel con una honestidad culinaria tan clara mantiene unos precios sumamente contenidos. Con un rango medio estimado de entre 20 y 30 euros por persona para una cena fantástica con vino autóctono, es una parada indispensable del sur de Mallorca en la que se aconseja reservar los fines de semana.
Vinos mallorquines en carta
Carta de vinos dinámica o pendiente de añadir vinos