Pasión centenaria, innovación y pura brisa mediterránea en Petra
¿Quién dijo que el buen vino tiene que ser serio y aburrido? En Miquel Oliver llevamos más de un siglo demostrando que la tradición familiar y las ganas de innovar hacen la combinación perfecta. Estamos ubicados en el precioso pueblo de Petra, en pleno corazón del Pla de Mallorca, donde las viñas crecen felices acariciadas por el Embat, ese viento marinero tan nuestro que refresca las tardes de verano.
Nuestra historia se divide en dos rincones mágicos: el celler antiguo en el centro del pueblo, un lugar lleno de bóvedas históricas que te hacen viajar en el tiempo, y nuestra nueva bodega en las afueras, equipada con tecnología moderna para experimentar y crear vinos únicos. Aquí no nos importan las etiquetas ni los tecnicismos raros; nuestros vinos están hechos con pasión para maridar tanto con los grandes expertos como con los que acaban de iniciarse en este mundillo y solo buscan disfrutar de una buena copa entre amigos.